Tan sencillos y alegres que no pude evitar comprarle a Kim alguno de sus diseños.
Pasé el patrón a la tela, elegí los colores y en un pis pas estaba hecho.
Con una tela que me parecía que le iba que ni pintado y este marco de IKEA tan apañado lo he dejado listo para colgarlo muy pronto.


